El gobierno federal ha expropiado para construir sus obras en tiempo récord.
El gobierno federal solamente ha publicado 36 decretos por los que ha expropiado o ocupado bienes de privados en favor de las obras prioritarias: el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Ferrocarril Suburbano que lo va a conectar con Buenavista, así como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec en el sureste del país, de un total de 500 que calcula el gobierno federal.
“Debemos de llevar en el gobierno como unas 500 expropiaciones, la mayoría de las veces, son expropiaciones concertadas con el supuesto afectado, porque de esa manera se agiliza el trámite y se le paga lo que establece el avalúo cuando se va a hacer una obra”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia matutina de este martes.
En cambio, de acuerdo con un análisis elaborado por La Verdad Noticias, desde el primero de enero de 2019 se encontraron cerca de 70 publicaciones en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que corresponden a las segundas publicaciones de aviso del gobierno.
Estas ocupaciones o expropiaciones para declaración de utilidad pública de diversos predios se han realizado por diversas dependencias entre las que destacan la Secretaría de la Marina Armada de México y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Además, también está la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), y finalmente, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
La más reciente expropiación se refiere a unos terrenos para la construcción del Ferrocarril Suburbano, que conectará con un ramal desde la estación Lechería al AIFA, la cual fue publicada en el DOF este lunes en la versión vespertina.
Sin embargo, la más importante ha sido la que se publicó el viernes 19 de mayo de 2023, con la que la Marina tomó las instalaciones de Ferrosur, empresa concesionaria del servicio desde 1995.
Esta fue más importante debido a que el gobierno tomó las instalaciones de esta empresa filial de Grupo México del magnate Germán Larrea, una empresa que opera con estándares altos en el transporte de carga ferroviaria.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo que no es una expropiación y que solamente se recuperó la concesión.
Pero esta acción generó controversia, pues hasta ahora las expropiaciones no habían afectado a empresas operando a gran escala, y habían sido de terrenos agrarios o civiles para apurar las obras de dichos proyectos.
Las cúpulas empresariales han señalado que el gobierno no debe recurrir a esta figura para concretar sus proyectos prioritarios, pues afecta al Estado de Derecho y que incluso las mismas obras, cuyo espíritu es impulsar el desarrollo económico y social, pierden capacidad de atracción de nuevos capitales nacionales y extranjeros.
