La estrategia busca reducir los efectos del cambio climático en los destinos turísticos de Quintana Roo mediante la restauración de dunas, el ahorro de agua y energía y el fortalecimiento de la infraestructura. También contempla mejores condiciones laborales y de vivienda para los trabajadores del sector.
El cambio climático se ha convertido en uno de los principales desafíos para el turismo de Quintana Roo, por lo que las autoridades estatales preparan un Plan de Acción Climática que contempla la restauración de dunas costeras, infraestructura resistente a fenómenos naturales y un uso más eficiente del agua y la energía en los destinos del Caribe mexicano.
Sin embargo, la estrategia no se limitará a la protección ambiental. También buscará mejorar las condiciones de vida de quienes trabajan en hoteles, restaurantes y otros establecimientos turísticos, mediante propuestas relacionadas con salarios, jornadas laborales y acceso a vivienda.
El subsecretario estatal de Turismo, Andrés Aguilar Becerril, explicó que estas medidas formarán parte de la actualización del Plan Maestro de Turismo Sustentable de Quintana Roo, un documento que establece las acciones para orientar el desarrollo de esta actividad económica durante los próximos años.
La intención es que destinos como Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Cozumel puedan enfrentar de mejor manera los efectos del cambio climático, sin comprometer los recursos naturales que representan uno de sus principales atractivos.
El funcionario destacó que la propuesta también busca avanzar hacia un modelo de turismo regenerativo, en el que las actividades económicas contribuyan a recuperar los ecosistemas y mejorar las condiciones de las comunidades.
Este planteamiento cobra importancia en una entidad donde el turismo constituye una de las principales fuentes de empleo, pero también genera presión sobre las playas, los recursos naturales y los servicios públicos.
¿Qué contempla el Plan de Acción Climática de Quintana Roo?
La nueva estrategia buscará que los destinos turísticos estén mejor preparados para enfrentar fenómenos relacionados con el cambio climático, como las lluvias intensas, los huracanes y la erosión costera.
Entre las principales acciones se encuentra el fortalecimiento de la infraestructura turística, con el objetivo de reducir su vulnerabilidad ante condiciones meteorológicas extremas.
También se contempla la restauración de dunas costeras, que funcionan como barreras naturales frente al oleaje y contribuyen a proteger las playas.
Estos ecosistemas tienen una función importante en la conservación del litoral, debido a que ayudan a retener arena y disminuir los efectos de la erosión.
Su recuperación resulta especialmente relevante para destinos cuya actividad turística depende directamente de la conservación de sus playas.
Otra de las medidas propuestas es mejorar el aprovechamiento del agua y la energía en los establecimientos turísticos.
Esto implica promover prácticas que permitan reducir el consumo de recursos y disminuir el impacto ambiental de las operaciones hoteleras y de otros negocios relacionados con el sector.
De acuerdo con Aguilar Becerril, estas acciones responden a los compromisos asumidos por Quintana Roo mediante su adhesión a la Declaración de Glasgow sobre la Acción Climática en el Turismo.
Dicha iniciativa internacional promueve que los destinos y las empresas turísticas adopten medidas para reducir las emisiones contaminantes y adaptarse a los efectos del cambio climático.
Restauración de dunas y protección de playas, entre las prioridades
Uno de los puntos centrales de la estrategia será la recuperación de los ecosistemas costeros, especialmente aquellos que ayudan a proteger la infraestructura turística.
En Quintana Roo, las dunas cumplen una función importante para mantener la estabilidad de las playas y reducir los efectos del oleaje durante los fenómenos meteorológicos.
Sin embargo, el crecimiento urbano y turístico ha modificado diferentes zonas del litoral, lo que representa un desafío para la conservación de estos espacios.
Por esta razón, la restauración de dunas se plantea como una alternativa para fortalecer la protección natural de los destinos.
La estrategia también contempla impulsar infraestructura capaz de adaptarse a condiciones climáticas cambiantes, con el propósito de reducir los daños y las interrupciones en la actividad turística.
Estas medidas forman parte de los esfuerzos que las autoridades estatales han promovido durante los últimos años.
En el marco del Tercer Foro de Acción Climática en el Caribe Mexicano, la Secretaría de Turismo destacó los proyectos de restauración de dunas costeras, así como la participación de empresas, especialistas y organizaciones ambientales en las acciones de adaptación.
La intención es que estas iniciativas puedan fortalecerse mediante la actualización del Plan Maestro de Turismo Sustentable.
No obstante, todavía no se han dado a conocer los montos de inversión, las zonas específicas de intervención ni los plazos de ejecución del nuevo Plan de Acción Climática.
