La disposición federal establece restricciones al uso de celulares, tabletas y relojes inteligentes en educación básica, con excepciones por motivos educativos, de salud y emergencias. En bachilleratos y universidades se contemplan reglas diferentes.
Los teléfonos celulares dejarán de formar parte de la rutina diaria de millones de estudiantes de educación básica en México. A partir de este martes 3 de noviembre entrará en vigor la restricción nacional para utilizar dispositivos electrónicos personales durante toda la jornada escolar, una medida que también incluirá los descansos y recreos.
La disposición será aplicable en escuelas públicas y particulares de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, donde niñas, niños y adolescentes deberán mantener guardados sus celulares, tabletas, relojes inteligentes y otros dispositivos personales.
Sin embargo, la medida no significa que los estudiantes tengan prohibido llevar un teléfono a la escuela en cualquier circunstancia, ni que las herramientas digitales desaparecerán de las aulas.
Las autoridades educativas contemplan excepciones para actividades escolares previamente programadas, situaciones de emergencia y necesidades relacionadas con la salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
La nueva regulación forma parte del Acuerdo número 09/09/26, publicado el pasado 22 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), mediante el cual la Secretaría de Educación Pública (SEP) estableció criterios nacionales para regular el uso de dispositivos electrónicos en las instituciones educativas.
La intención es reducir las distracciones provocadas por las pantallas, mejorar la concentración de los estudiantes y recuperar espacios de convivencia durante los horarios escolares.
¿Qué cambia en las escuelas a partir del 3 de noviembre?
El principal cambio será que los estudiantes de educación básica no podrán utilizar libremente sus teléfonos celulares durante su permanencia en los planteles.
La restricción no se limitará a las clases, sino que también abarcará los momentos de descanso, recreo y convivencia escolar.
Esto significa que los alumnos no podrán utilizar sus dispositivos para revisar redes sociales, enviar mensajes, jugar videojuegos o consumir contenidos digitales durante la jornada, salvo cuando exista una excepción justificada.
La disposición también contempla relojes inteligentes, tabletas y otros dispositivos electrónicos personales que puedan utilizarse con fines similares.
La SEP busca que los estudiantes dediquen mayor atención a sus actividades académicas y aprovechen los descansos para convivir directamente con sus compañeros.
Sin embargo, el acuerdo no establece que todas las escuelas deban retirar físicamente los teléfonos a sus estudiantes.
Cada plantel podrá organizar mecanismos para mantener los dispositivos guardados, considerando las condiciones de su comunidad escolar y las disposiciones de las autoridades educativas.
Por ello, algunas instituciones podrían solicitar que los celulares permanezcan dentro de las mochilas, mientras que otras podrían establecer espacios de resguardo o mecanismos diferentes.
Lo que deberá mantenerse es la restricción del uso no autorizado durante la jornada.
¿Los alumnos podrán utilizar celulares durante una emergencia?
Una de las principales preocupaciones de madres y padres de familia está relacionada con la posibilidad de comunicarse con sus hijos cuando ocurra una emergencia.
El acuerdo contempla excepciones para situaciones que requieran atención inmediata, por lo que la restricción no busca impedir que los estudiantes reciban ayuda.
De acuerdo con las disposiciones federales, las escuelas deberán contar con mecanismos de comunicación para atender emergencias y contactar a las familias cuando sea necesario.
El decálogo de educación básica difundido por la SEP establece que, si un estudiante necesita ayuda durante la jornada, deberá acudir con sus maestros para que se comuniquen con sus familiares.
Asimismo, contempla que las familias y las instituciones utilicen los medios de comunicación establecidos para atender situaciones extraordinarias.
Esto significa que los planteles tendrán que informar a madres, padres y tutores cuáles serán los procedimientos para comunicarse con sus hijos durante el horario escolar.
El tema ha generado debate en diferentes partes del país.
En 2024, padres de familia de una secundaria de Culiacán cuestionaron la prohibición de celulares por motivos de seguridad, al considerar que estos dispositivos eran necesarios para mantenerse en contacto con sus hijos ante situaciones de violencia.
Aunque las circunstancias son distintas entre comunidades, este antecedente refleja una de las principales preocupaciones que deberán atender las escuelas durante la implementación de las nuevas reglas.
¿Cuándo sí podrán utilizar dispositivos electrónicos los estudiantes?
La regulación establece excepciones para situaciones en las que el uso de un dispositivo resulte necesario o tenga una finalidad educativa.
Una de ellas corresponde a las actividades pedagógicas previamente programadas por los docentes.
Por ejemplo, si un maestro organiza una actividad que requiere utilizar una aplicación, consultar información o desarrollar algún ejercicio mediante herramientas digitales, los estudiantes podrán emplear los dispositivos bajo su supervisión.
También se contemplan excepciones por motivos de salud, cuando un alumno necesite utilizar un dispositivo para atender alguna condición médica.
Lo mismo ocurrirá en situaciones relacionadas con discapacidad, accesibilidad e inclusión, cuando las herramientas tecnológicas sean necesarias para garantizar la participación de los estudiantes.
Estas excepciones deberán atenderse conforme a las necesidades justificadas y las disposiciones de cada plantel.
Por ello, no significan que los alumnos puedan decidir individualmente cuándo utilizar sus celulares durante la jornada escolar.
El objetivo es mantener el acceso a la tecnología cuando represente una herramienta útil para el aprendizaje o el bienestar, sin permitir que se convierta en una distracción permanente.
¿La prohibición también aplica para estudiantes de preparatoria?
Aunque el acuerdo federal comprende todos los niveles educativos, las restricciones no serán iguales para estudiantes de primaria, secundaria, preparatoria y universidad.
En educación básica, que incluye educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, se establece la limitación del uso de dispositivos personales durante toda la jornada.
En cambio, para los estudiantes de bachillerato, las instituciones deberán establecer sus propias reglas mediante acuerdos con la comunidad educativa.
Esto significa que las preparatorias podrán determinar horarios, espacios y actividades en los que estará permitido utilizar teléfonos celulares.
Entre las alternativas contempladas se encuentra limitar su uso a determinadas zonas, permitirlo durante los descansos o establecer días específicos para actividades académicas.
También podrán adoptar restricciones más amplias, dependiendo de las necesidades y acuerdos de cada plantel.
La intención es que los adolescentes desarrollen hábitos de uso responsable de la tecnología, sin perder de vista su utilidad para determinadas actividades educativas.
