Dentro de la pandemia del coronavirus en Estados Unidos, el epicentro mundial de la covid-19, las minorías son las que han resultado ser las más afectadas por la crisis sanitaria, como las comunidades latinas y afroamericanas, a las que se suma el rezago en la atención para poblaciones nativas americanas, como la Nación Yakama.
“No ser contado no es nuevo para nosotros”, dijo Tashina Núñez, enfermera en un hospital en el condado de Yakima para The New York Times, quien conforme avanzaba el brote del coronavirus en el condado reconoció en el nosocomio a vecinos, miembros de las tribus que conforman la Nación Yakama. Tenían tos, fiebre y, en algunos casos graves, insuficiencia respiratoria.
Para mediados de julio, publica el diario estadounidense, más de 650 miembros de la Nación Yakama, ubicada al centro del estado de Washington, habían contraído el virus, es decir, cerca del 6% de la población total, de las que han muerto 28 personas, de acuerdo con información del presidente de dicha comunidad nativa, Delano Saluskin.
La población nativa del condado representa alrededor del 7% del total de la localidad, y muchos de ellos, ocupaban el hospital, sin embargo es difícil saberlo con certeza pues el hospital no lleva un registro rutinario de datos como raza o etnia.
Saluskin ha referido que cada semana, al menos el miembro de una familia de la Nación se ve afectado.
