Un costoso paradero, choferes sin salario y un contrato de 330 millones para los amigos del ex gobernador panista Mauricio Vila. En este reportaje te contamos cómo se fraguó un jugoso negocio redondo que dejó los bolsillos llenos de unos cuantos, mientras miles de usuarios del transporte público de Mérida tienen que batallar por los paros de los transportistas con quienes se arrastra una deuda millonaria
En la periferia norte de Mérida, el Centro de Transferencia Modal (CETRAM) Norte se erige como un símbolo del Yucatán moderno y eficiente que el ex gobernador Mauricio Vila Dosal promovió incansablemente. Inaugurado oficialmente en marzo de 2024, el CETRAM fue presentado como un nodo estratégico de conectividad, diseñado para integrar más de 20 rutas de transporte urbano y foráneo, beneficiando a miles de ciudadanos y consolidando el sistema «Va y Ven», el proyecto insignia de movilidad de su administración. Con su diseño integral, sala de espera, espacios comerciales y conexión Wifi gratuita, la instalación prometía una movilidad más ágil, segura y digna para los yucatecos.
Sin embargo, bajo esta fachada de progreso y eficiencia se esconde una estructura financiera que ha levantado serias alarmas. Según medios locales, esta infraestructura pública crucial está construida sobre un terreno privado, sujeto a un contrato de arrendamiento que le costará al erario público la suma de 22 millones de pesos mexicanos al año durante un periodo de 15 años. El costo total para los contribuyentes asciende a 330 millones de pesos, un acuerdo que ha llevado a que el CETRAM Norte sea apodado «el paradero más caro de Latinoamérica».
Este reportaje se adentra en las sombras de este acuerdo, moviéndose más allá de las acusaciones para ejecutar una auditoría forense exhaustiva del contrato de arrendamiento. El objetivo es desmantelar la arquitectura financiera de la transacción y responder a las preguntas fundamentales que emanan de ella: ¿Quiénes son los verdaderos beneficiarios de este lucrativo acuerdo? ¿El precio pactado refleja el valor justo de mercado o representa un sobreprecio deliberado y sistémico? Y, de manera crucial, ¿es esta una transacción aislada o la pieza central de un sofisticado esquema de patrocinio diseñado para enriquecer a un círculo privilegiado a expensas del erario? Siguiendo la ruta del dinero, esta investigación busca exponer la verdad que yace bajo el concreto del progreso yucateco.
