El paseo de la presa San José luce abandonado por el ayuntamiento navista, lleno de basura, grafiti, barandas desvencijadas, maleza y pestilencia, lo que muestra el desinterés del alcalde Xavier Nava Palacios en preservar los sitios y monumentos históricos de la capital.
Desde su construcción a finales del siglo XIX, el paseo de la Presa fue y ha sido una de las principales atracciones para los potosinos. Distintas generaciones recuerdan los paseos dominicales donde los niños chapoteaban en la contra presa mientras sus padres preparaban alimentos.
Desde entonces, los gobiernos municipales en turno habían realizado labores de mantenimiento y vigilancia, para evitar actos vandálicos y mantener este sitio histórico-recreativo en óptimo estado a favor de los potosinos. Sin embargo, el actual ayuntamiento lo tiene en completo abandono, y ahora luce un aspecto repugnante y siniestro.
Al recorrer el sitio de recreo de distintas generaciones, se constató la presencia de pocas familias que se escaparon del aislamiento y llevaron a sus hijos a deslizarse sobre cartones y plásticos en la clásica resbaladera de cemento pulido. Ahí, el único contenedor de basura está repleto de desechos, hay maleza sobre las rampas laterales y sobre los oxidados juegos mecánicos.
Las barandas de la escalera de piedra para subir a la cortina de la presa sólo fueron repintadas de azul panista sin ser soldadas o repuestas previamente. El paseo de la presa es hoy un lúgubre sitio que no merece la atención del ayuntamiento panista.
