La segunda temporada de la serie Mbappé–PSG–Real Madrid se estrenó desde hace algunos días cuando el futbolista francés anunció que no tiene intenciones de renovar su contrato con el conjunto parisino e incluso lanzó duras críticas hacia la institución.
El panorama es el siguiente: el delantero tiene un año más de contrato con el club y está en su absoluto derecho de rechazar las ofertas que le presenten para extender su vínculo, puesto que de esta manera al final del mismo puede elegir su siguiente destino como ‘jugador libre’, es decir, que el equipo que lo quiera no tiene que pagar absolutamente nada por su fichaje.
Esto en cuanto a la postura del futbolista. Sin embargo, resulta lógico que el PSG defienda sus intereses y los qataríes ya advirtieron que no permitirán que ‘la joya’ se marche gratis, por ende lo están presionado para que firme un nuevo contrato o acepte las ofertas que hay sobre la mesa por él, la más atractiva —económicamente hablando, nada más— llegó de Arabia Saudita y ronda los 332 millones de dólares.
¿Qué pasa entonces? Es evidente que con su calidad, a los 24 años y cuando está llamado a heredar la estafeta de ‘mejor del mundo’ que dejó Leo Messi al abandonar el balompié europeo, Kylian no se irá al futbol árabe con todo y que le ofrezcan más de 700 millones de salario por temporada.
Es por ello que de nueva cuenta ha cobrado fuerza la posibilidad de que por fin se convierta en jugador del Real Madrid. Ese es el escenario “soñado” para el club, sus millones de aficionados y desde luego para el goleador. Y tampoco perdería del todo el PSG si recibe arriba de 150 millones de dólares por un ‘activo’ que ya no quiere pertenecer a sus filas.
