El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y el FBI advirtieron sobre el aumento de “amenazas violentas” contra las fuerzas del orden público federales, los tribunales y el personal e instalaciones del gobierno tras la orden de allanamiento en la residencia de Mar-a-Lago del expresidente Donald Trump, según un boletín de inteligencia conjunto obtenido por CNN.
“Estas amenazas ocurren principalmente en línea y en múltiples plataformas, incluidos sitios de redes sociales, foros web, plataformas para compartir videos y tableros de imágenes. Al FBI y al DHS les gustaría asegurarse de que las fuerzas del orden público, los tribunales y el personal del gobierno estén al tanto de la variedad de amenazas e incidentes delictivos y violentos”, dice el boletín, fechado el 12 de agosto.
Los boletines de inteligencia conjuntos están destinados a compartir información con las autoridades sobre el panorama de amenazas. El DHS ha estado advirtiendo durante más de un año que las personas usarán ideologías políticas para justificar actos de violencia y subrayó en el boletín del viernes que los extremistas violentos domésticos están motivados por percepciones de extralimitación del gobierno y fraude electoral.
En junio, por ejemplo, la rama de inteligencia del DHS también advirtió a las fuerzas del orden público, socorristas y socios del sector privado en todo el país sobre posibles actividades extremistas de violencia doméstica en respuesta a la decisión de la Corte Suprema sobre el aborto.
El boletín de inteligencia conjunto del viernes señala un aumento en las amenazas violentas en línea contra funcionarios e instalaciones federales, “incluida la amenaza de colocar una supuesta bomba sucia frente a la sede del FBI y emitir llamados generales a la ‘guerra civil’ y a la ‘rebelión armada’”. También establece que el FBI y el DHS han identificado amenazas contra personas específicas, incluido el juez federal que aprobó la orden de allanamiento de Mar-a-Lago.
El boletín también cita un incidente a principios de esta semana cuando un hombre armado sospechoso intentó entrar a la oficina de campo del FBI en Cincinnati y fue asesinado en Ohio después de una persecución vehicular y un enfrentamiento de horas con la policía.
El jueves, el secretario de Justicia Merrick Garland denunció los “ataques infundados a la profesionalidad de los agentes y fiscales del FBI y del Departamento de Justicia”.
