El cerrador de Dodgers, Edwin Díaz, desperdició su tercer salvamento en sus últimas cuatro salidas, pero el mánager Dave Roberts afirmó que mantendrá su confianza en él para el puesto.
LOS ANGELES — LOS ÁNGELES — Una multitud de 46,105 espectadores en el Dodger Stadium despidió al cerrador Edwin Díaz con una sonora lluvia de abucheos mientras este abandonaba el montículo a última hora del jueves.
Díaz había heredado una ventaja de dos carreras en la novena entrada frente a los Milwaukee Brewers -líderes de la clasificación- y vio cómo esa ventaja se esfumaba. Los Angeles Dodgers terminaron perdiendo 5-4 en una noche en la que Roki Sasakisuperó problemas de descontrol y en la que, tras su salida, se utilizaron cinco relevistas para situaciones de alta presión.
El penúltimo de ellos, Díaz, ha desperdiciado tres oportunidades de salvamento en sus últimas cuatro apariciones. Su efectividad, tras 14 actuaciones bajo un contrato de $69 millones, es de 11.57.
A pesar de ello, los Dodgers planean mantenerlo como su cerrador.
“Es frustrante porque conozco mi capacidad”, dijo Díaz. “Sé lo que puedo hacer en el montículo. No poder lograrlo apesta”.
Tras haber participado en siete encuentros con los Dodgers, Díaz se sometió a una cirugía para extraer cuerpos libres de su codo derecho y estuvo de baja más de tres meses. Al regresar, asumió de inmediato el rol de cerrador. Sin embargo, pronto surgieron los problemas.
El viernes, cuando Díaz entró a lanzar en un partido en Phoenix con una carrera de ventaja, permitió un jonrón decisivo de dos carreras ante el jardinero de los Arizona Diamondbacks, Ryan Waldschmidt. La noche siguiente, permitió que los D-backs empataran el marcador gracias a un triple de Corbin Carroll en la novena entrada. Díaz se recuperó el lunes retirando a los tres bateadores en orden en la novena entrada contra los Kansas City Royals -últimos en la clasificación-, pero las dificultades reaparecieron tres días después.
Abajo 4-2 en la parte alta de la novena entrada, los Brewers conectaron sencillos consecutivos con un out -obra de Joey Ortiz y David Hamilton- ante rectas lanzadas cerca del centro de la zona de strike, colocando corredores en las esquinas. Jackson Chourio y Garrett Mitchell siguieron con imparables al jardín derecho ante sliders ubicados en los bordes, empatando así el marcador. Después de que Díaz ponchara a Gary Sanchez para el segundo out, el mánager de los Dodgers, Dave Roberts, llamó al zurdo Alex Vesia, quien permitió la carrera de la ventaja tras un sencillo de Jake Bauers.
Al finalizar el encuentro, Díaz, de 32 años, lamentó el control de su recta.
“Estaba lanzando mi recta justo por el medio”, comentó. “Cuando fallas lanzando por el medio, lo pagas caro”.
