“Llevo diez años trabajando con jugadores y con clubes. Venir aquí no fue una decisión fácil porque consolidé una empresa sólida y la he dejado, como a mis hijos, que ya han crecido, y tenía que cuadrarlo con la familia, que antes no fue posible. Pero venir al Barça es un orgullo”, refirió el brasileño, que recordó su etapa como futbolista “cumpliendo un sueño de mi niñez”.

“Vitor Roque tiene que venir en enero porque este fue el acuerdo al que se llegó con el Paranaense”, aseguró, dejando en el aire el futuro de João Félix y João Cancelo. “Los dos llegaron en el último momento y los dos hicieron un esfuerzo grande para venir. ¿Su futuro? Se irá viendo durante la temporada porque siendo como son dos jugadores muy importantes, dan equilibrio y ahora tienen que demostrar aquí lo que valen”.