El campeón estadounidense Raymond Muratalla (23-0, 17KOs) tendrá de su lado la experiencia, el físico y mejores rivales enfrentados, donde ha demostrado que el peso de sus manos es real, pero también ha dejado sospecha de que su capacidad de asimilación le puede pasar factura como en su última pelea ante el ruso Zaur Abdullaev (21-2-0, 13KOs), quien lo tambaleó con un recto de derecha en el quinto asalto.
Más allá que Andy Cruz salta como favorito, existen dudas por su corto recorrido: ¿cómo será su capacidad de asimilación? ¿tendrá problemas si la pelea es intensa y se extiende a los 12 asaltos? ¿podrá manejar e imponer su ritmo ante el campeón? No obstante, a Cruz le sobran cualidades boxísticas para ilusionarse: extraordinario nivel defensivo, máster en el manejo del jab, una impactante velocidad de descargas (si su rival parpadea tiene la mano derecha estallándole en el rostro) y siempre parece estar bien posicionado a la hora de defenderse para preparar el ataque.
“Quiero dar un gran espectáculo”, afirmó Cruz en una entrevista con Jorge Ebro, reflejando mucha seguridad en su preparación. También admitió que cada pelea es y será más difícil, pero al mismo tiempo confesó: “Nací listo para estos retos”. La afición cubana extraña a Mantequilla Nápoles, Ultiminio Ramos, Joel Casamayor, Yuriorkis Gamboa, y hasta al mismo Yordenis Ugás, quien derrotó a Manny Pacquiao. Cuba vive de la nostalgia pensando en quien pondrá nuevamente en alto a la isla, y este sábado la esperanza estará en Andy Cruz: ¿podrá convertir la expectativa en realidad o quedará en sombras nada más?
