Unos marcos políticos prudentes y unas posiciones y reservas exteriores sólidas deberían ayudar a la mayoría de los soberanos regionales a gestionar los riesgos, aunque no cuentan con un amplio margen de maniobra anticíclico. Los efectos inflacionistas de las políticas de Estados Unidos podrían requerir tipos más altos y prolongados por parte de la Reserva Federal, con repercusiones para la región”, concluyó.