El gobierno sandinista arremetió contra la agencia de la ONU por haber criticado en un informe la situación alimentaria y de salud del país centroamericano.
El gobierno de Nicaragua anunció este martes su salida de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y ordenó además el cierre “a lo inmediato” de su representación y de sus oficinas en Managua, luego de que ese organismo incluyera al país como una de las naciones con mayor hambre en el mundo.
“La actitud de la FAO es inaceptable, inadmisible e irrespetuosa. En consecuencia, comunicamos el retiro de Nicaragua de esta Organización y exigimos el cierre de su Representación y Oficinas en Nicaragua a lo inmediato”, demandó en una carta el canciller nicaragüense, Valdrack Jaentschke.
En la misiva, dirigida al director general de la FAO, Qu Dongyu, el gobierno de Daniel Ortega rechazó el informe “Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2024”, que indica que más de 1,3 millones de personas padecen hambre en Nicaragua.
