“El ocultamiento y la insistencia en negar cosas que son obvias impiden tener la verdad y por lo tanto avanzar en esa misma dirección. El GIEI ha llegado hasta el límite de lo que se ha podido investigar como asistencia técnica. Para el GIEI se hace imposible continuar su trabajo y por esta razón consideramos que si las cosas no cambian damos por terminado nuestro trabajo”, dijo Carlos Beristain durante la presentación del informe.
Ayer, los padres de los normalistas, en conferencia de prensa, se dijeron tristes por la salida de los expertos, por lo que solicitaron una reunión de carácter urgente con el presidente Andrés Manuel López Obrador para conocer si como comandante supremo de las Fuerzas Armadas garantizaría la entrega de los documentos.
“Urge, de inmediato, una reunión con el Presidente de la República a fin de dialogar estos temas, a fin de poner sobre la mesa cuáles son los obstáculos reales, objetivos, que impiden poner esa información (en poder de la Sedena) a disposición de la autoridad que está investigando”, dijo Vidulfo Rosales, abogado de los padres.
Sin embargo, este jueves el presidente López Obrador rechazó la acusación en contra de Sedena y Semar sobre el supuesto ocultamiento de información. Asimismo, destacó que en su gobierno se han logrado avances en la investigación, lo que ha permitido la detención, entre otros, del exprocurador Jesús Murillo Karam y altos mandos del Ejército.
“No hay impunidad y se está actuando. Y no es cierto que Marina y Defensa no estén ayudando. Respeto su punto de vista (de los familiares), pero no lo comparto, porque si se ha avanzado es por la colaboración de Marina y de Defensa”, aseguró.