Tuvo que venir un ‘youtuber’ a cambiar las reglas del juego.
Algo inimaginable considerando que, por décadas, las principales empresas promotoras no visualizaban a dos mujeres siendo el evento principal de una megacartelera, mucho menos en la meca, el Madison Square Garden.
Lo que sucedió el sábado, precisamente el MSG, trasciende cualquier récord invicto, título lineal o campeonato indiscutible. Como bien dijo Serrano posterior al combate: ganaron las mujeres.
Prevalecieron en equidad, ‘fair play’ y le lanzaron un mensaje a todas esas niñas que aspiran a algún día ser como ellas. Tanto Serrano como Taylor se convirtieron en las primeras peleadoras en recibir una bolsa garantizada de $1 millón.
Porque la realidad del boxeo actual, nos demostraron ambas, es que las mujeres pueden hacer lo mismo (o mejor) que los hombres. Especialmente aquellos que ven el producto como un concurso de fanfarronería. Esos deberían aprender de ellas.
“Por esto, levanto mi mano como campeona, sin importar el resultado de la pelea”, escribió Serrano.
Aún en la derrota, la puertorriqueña nunca dejó de sonreír. Para muchos, un revés injusto. Para otros, la decisión correcta. Pero el consenso unánime fue que vimos el mejor de los espectáculos.
Claressa Shields -primera peleadora en la historia del boxeo en ser campeona indiscutible en dos distintas divisiones- reconoció posterior al combate haber visto “la mejor pelea en la historia del boxeo femenino”. Tiene razón. E incluso, otros colegas campeones como Errol Spence Jr., catalogaron el duelo como el ‘pleito del año’.
Serrano (42-2-1, 30 KO’s), oriunda del municipio de Carolina, en Puerto Rico, sucumbió en las tarjetas ante Taylor (93-96, 93-97 y 96-94 ). Pero más que una queja, una mala cara o desafiante actitud, la boricua fue justo lo contrario. La boricua superó, de acuerdo CompuBox, a Taylor 173-147 en golpes totales, pero Taylor concretó mejor porcentaje de 39% a 28%
Se abrazó con la fenómeno irlandesa (21-0, 6 KO’s) y coincidió en que tiene que haber una segunda parte de esta gran nueva rivalidad. Una revancha. Aunque eso signifique ir hasta Irlanda, tal y como confirmó el manejador de Serrano, Jake Paul. Otro ganador de este evento, junto a Eddie Hearn, de Matchroom Boxing.
Por años, los equipos de Serrano y Taylor dialogaban para un combate. La boricua en ese entonces no aceptaba los términos, algo que agradeció personalmente el staff de la irlandesa. Porque según describió la propia Serrano , una vez Paul puso su nombre en el evento, el dinero se disparó para ambas partes.
Curiosamente, Paul, todavía es persona ‘non grata’ para un gran sector de boricuas en la isla. La razón es que el youtuber representa a un exclusivo grupo de estadounidenses que se acoge a la ‘Ley 22 ‘ de dicho país, que libera del pago de impuestos a individuos, particularmente inversionistas, que se mudan a Puerto Rico, el denominado ‘paraíso fiscal’. El boxeador y ahora manejador reside en el municipio de Dorado, a unos 30 kilómetros de la capital San Juan.
“Creo que la gente está cambiando de opinión sobre él. Nadie lo conoce como yo. Paul está luchando para que todos los peleadores, incluyendo MMA, tengan mejor paga y beneficios. Y en mi caso, las dos últimas peleas es donde más dinero he ganado”, dijo Serrano a ESPN Deportes en marzo.
Paul, además, tiene en la isla una fundación sin fines de lucro llamada Boxing Bullies, que busca promover mediante clínicas de boxeo la autoestima y liderazgo en niños que sufren de acoso.
En fin, Paul le ha dado un giro inesperado económico a la carrera de Serrano, quien se encuentra en la recta final. En marzo confesó a este medio que le quedaba ‘año y medio en el boxeo’. Y la revancha ante Taylor, manejada por Hearn, cae dentro de esos planes.
Un Hearn, también visionario, que apostó a la irlandesa en todo momento. El británico ha sido clave en el resurgimiento del boxeo femenino. De ese deporte que peleadoras como Christy Martin y Laila Ali pusieron los cimientos, y que ahora Serrano, Taylor (y la propia Shields) lo llevan al otro nivel.
El sábado, la afición en el Madison Square Garden fue tan alta, que ni el propio réferi escuchó la campana al final del tercer asalto. Unas 19 mil almas, de dos de las mejores fanaticadas de los deportes de combate en irlandeses y puertorriqueños, se disfrutaron de principio a fin el evento estelar.
Y al final, la actitud de Serrano agiliza el proceso de revancha. De que ambas, incluso, tengan la oportunidad de ganar bolsas aún mejores que las que obtuvieron el pasado fin de semana. De que el boxeo y deporte femenino continúe en ‘prime time’.
En el último lustro, Puerto Rico se ha paralizado específicamente para tres eventos deportivos: las dos medallas de oro olímpicas de Mónica Puig (Río) y Jasmine Camacho Quinn (Tokio), así como también para el Clásico Mundial de Béisbol (2017).
Para cada uno de ellos, miles de boricuas se reunieron en sus casas o se lanzaron a la calle para sintonizar la historia. Y esta pelea de Amanda, estuvo a ese nivel. Todos en la isla inundaron las redes sociales en apoyo a la boricua. Una leyenda del boxeo.
Por años, desde que se retiró Miguel Cotto y Tito Trinidad, se buscaba con ansias a la próxima gran superestrella del boxeo puertorriqueño. Pero siempre la tuvimos de frente. Es Amanda. Futura Salón de la Fama y embajadora del deporte boricua.