Bajo la astuta dirección del presidente Florentino Pérez y el director general José Ángel Sánchez, Real Madrid construyó un nuevo equipo compuesto por una combinación de estrellas prometedoras y figuras consagradas: Vinícius Júnior , Jude Bellingham , Kylian Mbappé , Federico Valverde , Eduardo Camavinga , etc. Lo han hecho sin dejar de obtener beneficios, incluso cuando los ingresos se vieron más afectados por la pandemia de COVID-19.
Durante los últimos cinco años, han sido capaces de construir un estadio de última generación de 1000 millones de euros en el corazón de la capital española sin comprometer el éxito del equipo en el campo de juego, minimizando las molestias para los aficionados al permanecer in situ -a diferencia de su rival, Barcelona, que se mudó temporalmente del Camp Nou a Montjuïc- y contrayendo una deuda manejable a largo plazo.
Pero esta temporada, la reputación de gestión casi impecable del Madrid se ha resentido. En la cancha, el equipo ha tenido problemas . Está a seis puntos del líder de LaLiga, Barcelona, y 18º de 36 equipos en la nueva tabla de la Champions League. La integración de Mbappé, el esperado fichaje estelar, estuvo lejos de ser perfecta, con críticas a su modesto rendimiento goleador, su ritmo de trabajo sin la pelota y su efecto en cadena sobre otros jugadores clave.
La confección del plantel ha sido objeto de escrutinio, con una crisis de lesiones que dejó corto al equipo en defensa y con un mediocampo mermado tras el inesperado retiro del pilar Toni Kroos. Y hablando de construcción, el nuevo Bernabéu como centro de entretenimiento los 365 días del año se ha puesto en tela de juicio, ya que las preocupaciones de los vecinos por el ruido obligaron al club a suspender los conciertos en el recinto hasta mediados de 2025.
A nivel internacional, la decisión de Madrid de boicotear airadamente la ceremonia del Balón de Oro 2024 el mes pasado, cuando Vinícius se quedó sin el galardón masculino , fue recibida con perplejidad. Y de fondo está el desacuerdo con la UEFA sobre el inactivo proyecto de la Superliga. Supervisado por Pérez, el lanzamiento inicial y el posterior aborto de la escisión se consideraron un desastre de relaciones públicas, aunque desde entonces han recibido cierto respaldo judicial.
Se espera que Pérez aborde todos estos temas en su discurso a los socios en la asamblea general anual (AGM) de Real Madrid el domingo, adoptando un enfoque típicamente robusto a los críticos del club. También se ha sugerido que presentará propuestas para cambiar la estructura de propiedad del club basada en los socios, una de las características distintivas de Real Madrid desde su fundación.
El impacto combinado de estos problemas dentro y fuera del campo de juego hace que Madrid parezca vulnerable e incierto, de una forma a la que no está acostumbrado este histórico y a menudo todopoderoso club.
El plantel
Bueno, la temporada 2024-25 de Real Madrid no ha sido tan mala. Estamos en noviembre, está segundo en LaLiga, a seis puntos del Barcelona y con un partido menos . En la Champions League está a mitad de tabla, con seis puntos después de cuatro partidos -los mismos que Bayern Munich, AC Milan y su rival local Atlético de Madrid-, y con grandes posibilidades de pasar a la fase eliminatoria.
Pero estamos hablando de Real Madrid, donde el segundo mejor no es suficiente, y mucho menos la mitad de la tabla. El nivel general de juego del equipo hizo saltar las alarmas desde el inicio de la temporada: los blancos se mostraron apáticos en los empates (1-1) ante Real Mallorca y Atlético, sin crear ni una sola gran ocasión en ninguno de los dos partidos, con un xG (goles esperados) de 0,6 y 0,76 respectivamente. Luego, dos derrotas consecutivas en 10 días, 4-0 en casa ante Barcelona y 3-1 también de local ante AC Milan, sumieron al Madrid en una crisis total.
En defensa, en el mediocampo y adelante hay cuestiones sin resolver. Una serie de lesiones, entre las que destacan las roturas de ligamento cruzado anterior de Dani Carvajal y Éder Militão, dejaron al equipo con carencias en defensa. No hay un recambio adecuado para Carvajal -el suplente Lucas Vázquez estará de baja un mes-, mientras que en el centro de la defensa la salida del capitán Nacho el verano pasado significa que Antonio Rüdiger es la única opción disponible de alto nivel hasta que David Alaba se recupere.
Múltiples fuentes le dijeron a ESPN que los puntos débiles de la plantilla ya se habían identificado , pero no remediado, en el verano. El entrenador Carlo Ancelotti es un hombre de club que se niega a quejarse en público, pero las fuentes dijeron que sus peticiones de refuerzos durante la última ventana de pases fueron ignoradas. Mbappé y el joven delantero Endrick fueron las únicas incorporaciones estivales . La compra del defensor Leny Yoro fue frustrada por Manchester United, ya que Madrid no estaba dispuesto a igualar la oferta económica del club de la Premier League.
La falta de alternativas disponibles para Ancelotti significa que sus jugadores restantes están sobrecargados. Rudiger ya jugó 997 (de un máximo de 1080) minutos en LaLiga esta temporada. Militão había jugado 940 antes de su lesión contra Osasuna el 9 de noviembre. Múltiples fuentes dentro del club le dijeron a ESPN que creen que la lesión de Militão fue consecuencia de un exceso de trabajo, habiendo sufrido previamente una rotura del LCA en la otra rodilla un año antes.
En el mediocampo, Madrid puede formar un impresionante abanico de jugadores talentosos (Bellingham, Valverde, Camavinga y Aurélien Tchouaméni jugarían en cualquier club puntero de Europa), pero ninguno puede igualar las habilidades de Kroos. Como resultado, Luka Modrić, de 39 años, quien fue gradualmente relevado del equipo la temporada pasada, ha jugado 593 minutos –cinco partidos como titular y siete como suplente– para convertirse en el jugador más veterano en haber representado al club. Tchouaméni, en particular, no está en su mejor nivel, sufre la presión de la afición y ahora se volvió a lesionar.