Desde septiembre de 2019, esta institución ingresó su solicitud a la CNBV para operar como una fintech, pero fue hasta inicios de marzo de 2023 que el regulador le dio el visto bueno.
“Salió regulación nueva en el proceso, temas de seguridad informática para las instituciones de fondos de pago electrónico, que somos nosotros, entonces eso volvió a requerir información. Han sido varios temas que se atravesaron; ha sido el proceso, muy largo sí, pero robusto”, comentó Armando Ruiz, responsable de Operaciones Fintech en Edenred.
Si bien para estas empresas al final resultó exitosa la espera, para otras, la segunda vía fue adquirir una Sofipo como Nu México, que en septiembre de 2021 compró Akala; mientras que Klar adquirió la sofipo Servicios Financieros Alternativos el pasado 3 de abril.
“Somos el segundo emisor de nuevas tarjetas de crédito en el país y estamos muy contentos de poder seguir en esta senda de crecimiento con el aval regulatorio para ofrecer más y mejores productos financieros a los mexicanos”, dijo el entonces director de Nu México, Emilio González.
En el caso de Klar, dicha operación formó parte de su plan de inversión de más de 90 millones de dólares anunciado en junio de 2022, con el que pretende expandir su presencia en México.
Bajo esta figura, ambas instituciones tienen la posibilidad de ofrecer productos como depósitos, transferencias y generar órdenes de pago, expedir y operar tarjetas de débito, al igual que otorgar préstamos y hasta distribuir seguros.
De igual forma, una Sofipo cuenta con seguro de depósito para sus ahorradores por 25 mil Unidades de Inversión (UDI’s), que equivalen a aproximadamente 200 mil pesos mexicanos.
“La ley Fintech fue innovadora en su momento; sin embargo, está en pausa. Hemos visto que las grandes fintech que están queriendo operar en el país, para abordar el tema regulatorio, han buscado alianzas estratégicas y sobre todo en entidades pequeñas”, comentó Alejandro Tapia, director senior de análisis y responsable de bancos en Fitch Ratings.
MÁS FUSIONES
Para el analista de Fitch Ratings, no se descartan mayores fusiones o compras de Sofipos, casas de bolsa o instituciones de ahorro en el país, en la medida que continúen los retrasos regulatorios en la CNBV.
“Una Sofipo es una figura que no tiene el mismo nivel de regulación que un banco, pero tiene la habilidad de captar depósitos, que precisamente ante ante la escasez de fondeo, puede ser una salida para las fintech”, agregó.
Desde su perspectiva, la llegada de estos nuevos participantes al sistema financiero, sin importar si es a través de una fusión o adquisición, será positivo para la economía mexicana en términos de inclusión y mayor acceso a servicios bancarios.
“La regulación para la banca es alta y es algo en contra para los nuevos jugadores fintech o bancos digitales. Tenemos ya una Ley Fintech, pero no hemos visto un buen avance”, concluyó.
