Ahora, los servicios que prestará a la PFF consistirán en escanear diversos documentos, con un mínimo de 30 mil hojas por día, los cuales serán entregados en orden de importancia y serán clasificados como “urgentes” u “ordinarios”.
Los operadores tendrán que extraerlos documentos de los sobres y quitarles todas las grapas, ordenándolos de manera individual a través de un clip o con una liga
Para llevar a cabo esta tarea, la empresa asignará a una serie de operadores especiales, quienes tendrán que extraer los documentos de los sobres y quitarles todas las grapas, ordenándolos de manera individual a través de un clip, o en su caso una liga. Todo esto lo harán mediante tres escáneres, con capacidad para digitalizar hasta 130 hojas por minuto en escalas de blanco y negro. Los archivos electrónicos generados serán guardados en un formato de PDF que posteriormente, será entregado a la PFF.
Si uno de los operadores o equipo proporcionado presenta fallas, la empresa deberá atender el reporte en un lapso máximo de cuatro horas. De igual forma, mensualmente deberá hacer visitas de mantenimiento a la PFF con el objetivo de garantizar la operación de todos los sistemas instalados.
“Por necesidad del servicio, la entrega física de los documentos para digitalización se realizará en parcialidades, lo anterior a fin de cubrir procesos paralelos y no detener la producción en ningún momento”, señala el contrato publicado en Compranet. El material escaneado será depositado en una aplicación que determinará la PFF, de acuerdo con el fallo del contrato. Para ello, la dependencia impartirá un curso de capacitación a las personas asignadas para este encargo.
130 hojas por minuto serán escaneadas en blanco y negro para el nuevo archivo de la Procuraduría Fiscal
Dicha capacitación correrá a cargo de Israel Rodríguez Villalba, director de control adscrito a la SFFA, o a quien lo sustituya en su cargo, y sólo tendrá una duración de 60 minutos durante tres días.
Para Salvador Soto, académico de la UNAM, esto último generará mayores gastos al erario, ya que la PFF podría contratar a un proveedor especializado en servicios de almacenamiento en la nube.
“Esto deberá hacerse con la intención de asegurar que la información de la procuraduría esté resguardada de la mejor manera. Lo que se debe buscar es evitar un hackeo, como ya ocurrió en otras secretarías en los últimos meses”, precisó el experto.
Recordó que actualmente el gobierno federal tiene pactados diversos contratos para este tipo de servicios con empresas como Oracle o Triara.com, una filial de Teléfonos de México (Telmex), lo que les da un “grado de confianza” sobre el resguardo de información sensible.