¿Cansado de contestar llamadas de números desconocidos que quieren venderte una tarjeta, un seguro o algún otro producto que nunca pediste? Ante el constante acoso telefónico a los usuarios, el Senado de México busca ponerle un alto a esas llamadas insistentes.
Este miércoles, el Pleno del Senado de la República aprobó, con 96 votos a favor, una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor para reforzar las medidas contra el acoso telefónico comercial y publicitario. La propuesta busca que las empresas respeten la decisión de quienes no quieran recibir este tipo de comunicaciones.
La reforma fue aprobada por unanimidad y ahora deberá continuar su proceso legislativo en la Cámara de Diputados.
La propuesta establece que los proveedores y empresas que utilicen información de los consumidores con fines comerciales o publicitarios no podrán realizar llamadas telefónicas —ni contactar mediante otros medios no autorizados— de manera reiterada y persistente.
En el dictamen, las y los senadores destacaron que el origen del problema no es la falta de un registro contra el acoso telefónico comercial, sino la ausencia de consecuencias punitivas que desincentiven de manera efectiva esta práctica.
