Mattia Binnoto: el líder detrás de la resurrección de Ferrari
Abr 18, 2022
En este inicio de temporada 2022 de Fórmula 1 el equipo dominante es Ferrari, que encabeza tanto el Campeonato de Constructores como el de pilotos y luce superior a las escuderías que compitieron apenas hace unos meses por los títulos, Red Bull y Mercedes, por lo que la leyenda de la máxima categoría está de regreso.
Detrás de este éxito en el comienzo hay varias explicaciones, como la anticipación al cambio de reglas para este 2022, la posibilidad de enfocarse en este año ante los problemas del 2021, pero también algunos nombres propios, como la dupla de volantes, conformada por el monegasco Charles Leclerc y el español Carlos Sainz, ambos con grandes actuaciones, así como la cabeza del proyecto, el director de la escuadra, Mattia Binotto.
La personalidad del directivo, más bien discreta, con el rostro amable delineado por unos anteojos negros, contrasta con las de Toto Wolff y Christian Horner, los encargados de Mercedes y Red Bull, que han protagonizado una intensa disputa de forma reciente en el paddock. Binotto, ingeniero hecho dentro de la Scuderia opta por el perfil bajo y por aparecer menos que sus colegas; sin embargo, ya deja su huella en una empresa que aspira a revivir viejas glorias mediante resultados sólidos y constantes.
Mattia, nacido en Lausana, Suiza el 3 de noviembre de 1969 fue designado para su cargo actual el 7 de enero de 2019, a dos meses del arranque de aquella campaña y tras esperar paciente por los festejos, hoy los obtiene. “El inicio de la temporada (2022) ha sido positivo y el trabajo de los últimos meses está dando frutos, continuaremos concentrándonos en nosotros mismos y tomándolo una carrera a la vez”, ha dicho.
Ferrari, la escudería con más campeonatos de constructores (16) y de pilotos (15) en el serial, no abre sus vitrinas desde 2008, cuando se llevó el último título a nivel de escuadra y desde un año antes, cuando el finlandés Kimi Räikkönen se impuso como conductor; después ha tenido cuatro directores: Stefano Domenicalli, Marco Mattiacci, Mauricio Arrivabene y ahora Binotto, pero ningún trofeo.
El nombramiento de Mattia se dio después de un 2018 en el que la Scuderia tenía 20 puntos de ventaja sobre Mercedes tras la décima fecha del calendario y terminó a 84 unidades de los alemanes 11 competencias después, un desplome que contribuyó a la salida de Arrivabene, quien era visto como un personaje excéntrico dentro del garaje y que cargaba con cuatro años de desgaste ante la falta de resultados.
La opción de cambio fue Binotto, distanciado de Mauricio y quien había tenido acercamientos de otros equipos de la parrilla; la dirección de la empresa optó por colocarlo en el sitio más importante del organigrama, incluso tras el fallecimiento de su mentor, Sergio Marchionne, CEO de la compañía.
Para ese 2019, también hubo sangre nueva en los asientos, con Leclerc en reemplazo del veterano Räikkönen para acompañar al alemán Sebastian Vettel, pero los resultados fueron similares a los de la temporada anterior, con un segundo lugar en la tabla de constructores, pero sin ser una amenaza real para Mercedes.
En 2020 la estructura se mantuvo, pero los monoplazas rojos terminaron en el sexto puesto de la clasificación, su peor ubicación desde el décimo en 1980, y sin triunfos, lo que puso en riesgo la continuidad de Binotto, quien recibió el respaldo de la organización para un proyecto que aspira a devolver a Ferrari a la cima.
“Fue una gran decepción, sabemos que no podemos repetir un resultado tan malo; es una cuestión de mentalidad: del equipo, de los pilotos y como director sé mi responsabilidad, al ser parte de una escuadra como ésta siento, no la presión, sino el compromiso, así como el orgullo”, señaló, mientras que el cambio se dio, pero en los volantes porque Vettel fue reemplazado por Sainz.
Aunque las victorias no regresaron, Ferrari mejoró y fue tercero de un campeonato protagonizado por Mercedes y Red Bull que llevaron su disputa hasta la última vuelta del calendario, lo que permitió a la Scuderia olvidarse del cierre de esa campaña y concentrarse en diseñar un auto competitivo para el 2022.
“No pusimos el tercer lugar (de 2021) como nuestro objetivo final, siempre dijimos que sería el resultado más simple al intentar trabajar bien como equipo; en términos de esfuerzo finalizar terceros nos motiva porque es una declaración que al interior hay un progreso y vamos en la dirección correcta”, concluyó.
Binotto incluso se ausentó de los Grandes Premios de Turquía, México y Brasil, a pesar de ser el director, para supervisar de forma directa los avances para el futuro: “Es un viaje largo (a México y Brasil), mientras que en (la fábrica) Maranello hay mucho por hacer, hay todo un equipo que manejar, tanto el chasis como la unidad de potencia y la organización; estamos, en términos del desarrollo para 2022, en una fase crítica”, se justificó.
Esa es su forma de trabajo, porque, aunque desde afuera es visto como un operador, él mismo cree que aporta más desde el liderazgo que desde la ingeniería, la especialidad por la que aterrizó en esas instalaciones.
Mattia llegó a Ferrari en 1995 para trabajar en el área de motores, primero como ingeniero en el departamento de pruebas y luego dio el salto a la parte de carreras de 1997 a 2003, donde contribuyó a la época dorada del Cavallino Rampante de la mano del conductor alemán Michael Schumacher, quien lo entrevistó en un video que se hizo viral en los últimos tiempos.
“Es la pieza entre el ala trasera y el piloto: el motor y es el señor Binotto”, lo presentó Schumacher en inglés, mientras que el ingeniero, en italiano, explicó su rol: “durante el fin de semana trabajo en la fiabilidad y en asegurarme que el motor funcione bien en el auto de Michael”.
En 2004 se convirtió en ingeniero de motor de carrera dentro del mismo grupo y en 2007 asumió como jefe de ingenieros, carrera y ensamblaje, para 2009 fue nombrado director de motores y operaciones de Kers, donde se mantuvo hasta 2013, cuando se convirtió en el director adjunto del departamento de motores y electrónica.
Ante el retiro de James Allison (hoy en Mercedes) en 2016, Mattia fue designado director técnico de la escuadra, desde donde trabajó al lado de Arrivabene, antes de convertirse en el máximo responsable de la escudería en F1, tras un camino profesional de 24 años.
“Lo traté por primera vez cuando yo corría con Toro Rosso, él era el responsable de los motores que montábamos, viví de cerca su crecimiento, del departamento de motores a director técnico y jefe de equipo, es un hombre pragmático, el tiempo nos dirá dónde estará Ferrari en el futuro”, lo describió Vettel para el periódico italiano La Gazzetta dello Sport.
Por lo pronto, Binotto tiene a su escudería en la punta de ambas tablas en la máxima categoría, gracias al trabajo anticipado de un proyecto que hoy empieza a rendir frutos, con los del Cavallino Rampante como los rivales a vencer en este inicio de temporada. Nada mejor para un “italiano nacido en Suiza”, quien desde niño tenía como referentes a la selección Azzurra de futbol y a Ferrari.