El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dio la bienvenida al presidente francés Emmanuel Macron a la Casa Blanca este jueves, dando inicio a una visita oficial de Estado destinada a apuntalar la alianza entre Estados Unidos y Francia, ya que Macron ha surgido como un aliado crítico en medio de la actual invasión de Rusia en Ucrania.
“Nuestros corazones están preparados para dar la bienvenida a la Casa Blanca a amigos tan cercanos”, dijo Biden en una ceremonia formal de llegada en el Jardín Sur de la Casa Blanca en una fría mañana de diciembre.
“Es un auténtico honor recibirlos en la primera visita de Estado de mi administración y celebrar la actual fuerza y vitalidad entre Francia y los Estados Unidos de América”, continuó.
“En el momento en que la guerra vuelve al suelo europeo, tras la agresión de Rusia a Ucrania y a la luz de las múltiples crisis a las que se enfrentan nuestras naciones y nuestras sociedades, debemos volver a ser hermanos de armas”, dijo Macron a través de un traductor luego de la intervención de Biden.
Luego de que las relaciones franco-estadounidenses llegaran a su punto más bajo el año pasado tras el acuerdo sobre los submarinos entre Estados Unidos y Australia, los dos presidentes han forjado una estrecha relación, como destacó Biden en su discurso de apertura este jueves.
Francia, dijo Biden, es el “aliado más antiguo” de Estados Unidos y un “socio inquebrantable”, haciendo referencia a la historia de la relación desde el Marqués de Lafayette de la Guerra de la Independencia hasta las playas de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.
“La alianza entre nuestras dos naciones sigue siendo esencial para nuestra defensa mutua”, añadió.
Biden dijo que ambos países están unidos en medio de la “brutal guerra” de Rusia en Ucrania y dijo que los dos países están trabajando para asegurar que “las democracias cumplan” en numerosos asuntos clave.
Afirmó que la alianza “se fortalecerá durante las próximas décadas” al dar la bienvenida a Macron y su delegación a Washington.
Tras la llegada de los Macron, los dos líderes saludaron a los dignatarios, observaron una salva de 21 cañonazos e inspeccionaron a las tropas en el Jardín Sur, siguiendo la tradición de una ceremonia formal de llegada.
