Una nueva ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania se inició el lunes por videoconferencia, mientras los combates no dejaban de aumentar, con una veintena de muertos en un bombardeo en la región separatista prorrusa de Donetsk y dos fallecidos en ataques en Kiev.
Estos últimos días, los combates se intensificaron en las proximidades de la capital ucraniana, casi totalmente rodeada.
El Kremlin dijo este lunes que el ejército ruso no descarta “tomar el control total de las principales ciudades que ya están rodeadas”. Esto implicaría un asalto militar de envergadura, ante una resistencia que se muestra feroz.
Ucrania acusó el lunes al ejército ruso de haber cortado de nuevo la electricidad en la central nuclear de Chernobyl, situada al norte de Kiev y escenario del peor desastre nuclear del mundo en 1986, que ahora está bajo control ruso.
Las autoridades ucranianas indicaron la víspera que habían restablecido el suministro eléctrico de la antigua central, que aún necesita energía para garantizar la seguridad de los elementos combustibles allí almacenados.
“Pero antes de que la energía se restableciera por completo, las fuerzas de la ocupación dañaron la línea que alimenta la planta nuclear de Chernobyl”, dijo hoy el operador ucraniano de las instalaciones, Ukrenergo.
