F1: Nadie dé a Red Bull como favorito, la Fórmula es distinta, carrera a carrera
Abr 25, 2022
Red Bull firmó un categórico 1-2 en Imola con Max Verstappen adelante del mexicano Sergio Pérez, pero nadie adelante vísperas ni los dé por favoritos todavía, esta temporada es un rosario de 23 carrera y apenas van dos. La Fórmula 1 es distinta lo que conocimos y carrera a carrera pueden cambiar las cosas, a favor del equipo austriaco o de sus archirrivales, Ferrari.
El Gran Premio Made in Italia de la Emilia Romagna en el circuito Enzo e Dino Ferrari sólo el cuarto piso de un edificio llamado temporada 2022 de la F1 y donde el dominio de los Red Bull no significa, que eso se vaya replicar en las 19 restantes.
Hace apenas 15 días gozábamos en Australia del poderío del F1-75 de Ferrari en manos de Charles Leclerc, quien al igual que Verstappen en Italia se lo llevó todo: Pole position, cada giro en la punta, vuelta rápida y triunfo, pero además el neerlandés le agregó los ocho puntos de la carrera Sprint, con todo y que el monegasco le había ‘robado’ la cartera en la arrancada.
La única certeza posible en la F1 actual es que Ferrari y Red Bull, Red Bull y Ferrari, el orden de los factores no altera la ecuación, son las dos fuerzas dominantes de la categoría. Nadie está ahora ni razonablemente cerca como para poder ser incluido en la misma oración con la fábrica de Maranello y la de Milton Key
Mercedes, a pesar de que la suerte y sus pilotos Lewis Hamilton y George Russell han cosechado mucho mejores puntos que los que habrían merecido, tiene claramente un problema de diseño con un rebote galopante que trae a sus volantes ingleses con un ritmo de cuello que envidiaría cualquier fánatico ‘mosh’ en un concierto de Thrash metal de Metallica o de Anthrax.
McLaren empezó con menos frenos que un adolescente sin dinero para la ortodoncia. Una verdadera desventura lo que vivieron en los dos primeros Grandes Premios, pero ahora han recompuesto el camino y parecen el tercer auto más rápido de la parrilla, pero muy lejos de los dos primeros.
La recuperación de McLaren provoca la deducción inmediata y lógica de pensar que el problema de Mercedes no es tanto la potencia de su motor, sino el concepto del monoplaza y la aplicación del Efecto Suelo en él. Quizás sea momento de dejar ir los pontones ultra angostos.
El resultado de esto, aunado a que por más que crezcan Haas, Alfa Romeo o lo intenté Alpine, es que los triunfos y la mayoría en los podios se pronostico con Ferraris y Red Bulls.
Pero así como los Cavallinos fueron el rival a vencer en Bahréin y Australia, Red Bull tuvo con qué responder en Arabia Saudita e Italia.
Carrera a carrera las condiciones de la pista, clima, trazado nos darán al equipo dominante, además del entendimiento que logren los ingenieros del desgaste de los nuevo neumáticos Pirelli, que también han sido factor ya que ambos contendientes han padecido por un desgaste excesivo en el neumático delantero que lleva el peso más fuerte en cada circuito, ya sea con más curvas a la derecha o la izquierda. Los dos equipos han sufrido para comprender las complejidades de las llantas.
Obviamente el factor humano cuenta. Por más que usted tenga conocidos que aleguen que en la F1 sólo cuenta el coche (que sin caballo no hay jinete, cierto), todavía y mientras el automovilismo no se robotice, la ‘pieza’ más importante del auto es el piloto.
En circunstancias donde dos autos están muy cerca, el piloto marca la diferencia. Llevamos cuatro Grandes Premios y, hasta ahora, en cada uno hemos tenido, al menos, un duelo mano a mano entre Leclerc y Verstappen. Duelos que pintan para históricos desde ya, por la bravura, celo y limpieza con que se han tejido.
En ese mismo sentido, las fallas humanas pesan, y sí no, que se le pregunten a Carlos Sainz, quien, aunque firmó renovación de contrato con Ferrari hasta 2024, está bajo tal presión que ha estrellado su F1-75 en casi cada día de sesión en los últimos dos GP’s.
Leclerc no ha estado alejado de los errores, pero ha tenido la suerte de cometerlos de tal manera que los daños han sido o nulos o muy controlables. Recordemos que Leclerc tocó la pared en Arabia Saudita, pero no dañó su coche, luego, tan recientemente como Imola pasó un lavadero o borde con tal deficiencia que acabó estrellado contra el muro. La suerte del monegasco fue que volvió a la pista, entró a pits y todavía le alcanzó para sumar 8 puntos, cuando la lógica habría sido que se fuera con las manos vacías.
Por el contrario, hasta ahora, Checo Pérez es un metrónomo en cada giro, dueño de una regularidad y confiabilidad que envidiarían los más finos relojes suizos, ha tomado todos los puntos posibles y más, lo que demuestra su adaptación de segundo año con Red Bull y en particular al auto RB18.
Y es precisamente el monoplaza RB18 es el detalle no puede dejar a nadie asegurar que Red Bull se enfila a un dominio en la Fórmula 1. La fiabilidad del coche ha sido alarmante. De ocho oportunidades, los coches de la bebida energética han abandonado tres, dos de ellas con su estrella Verstappen y una con el mexicano Pérez.
No hay auto que gane una carrera si no la puede terminar. Si encontraron, solucionaron y está en el olvido el problema (al parecer del sistema de combustible del motor), entonces sí será un mano a mano, de otra manera, en la medida en la que Ferrari siga como un auto confiable y rápido se alejará en los puntos.
Maximizar los Grandes Premios donde el contrincante tenga problemas puede ser la diferencia entre coronarse o no.
La alternancia en el ‘poder’ de la F1 es un hecho, por lo podemos predecir que los títulos estarán entre Red Bull y Ferrari y cuando las cosas están de esa forma el título de Constructores suele inclinarse hacia donde esté la dupla más sólida, el de Pilotos será una carrera de constancia y oportunidad.