43 estudiantes de los últimos grados de dos sedes de la Institución Educativa ‘Faltriquera’, de Piedecuesta, viven hoy la experiencia del regreso a las clases presenciales. La reapertura se cumple entre las 7:00 a.m. y las 10:00 a.m.
Casi siete meses después de permanecer en la educación virtual, tras la pandemia, hoy se cumple en Piedecuesta una experiencia piloto que les permite a algunos estudiantes regresar de manera parcial a las aulas.
La actividad, que cuenta con todos los protocolos de bioseguridad, se realiza en una zona rural de dicho municipio, de manera específica en dos sedes de la institución educativa ‘Faltriquera’, que se conocen como Granadillo y Mensulí Chiquito.
Entre pupitres separados, con los tapabocas debidamente acondicionados y, en general, acatando los requisitos que exige el Ministerio de Salud, 43 estudiantes de los grados décimo y undécimo llegan a sus salones a las 7:00 a.m. para vivir tres horas de clase.
Este ‘piloto’ solo está dirigido a alumnos de los últimos grados, con miras a prepararlos para las Pruebas Saber 11 que presentarán el próximo mes.
Los requisitos son claros: no se puede consumir alimentos, cada silla de estudio debe mantener mínimo un metro de distancia con las demás y los profesores físicamente se deben mantener algo alejados de los alumnos.
También existe una correcta demarcación para el ingreso y la salida de los estudiantes; aclarando que se hará la toma de temperatura y que días antes se realizaron los procesos de desinfección.
A los menores se les entregará gel antibacterial y se les suministrará el alcohol medicinal.
De igual forma, está garantizada la circulación correcta de aire, pues las aulas disponen de una ventilación adecuada a través de ventanas y puertas.
De acuerdo con Adela Silva Ardila, secretaria de Educación de Piedecuesta, “esta es una experiencia que se viene preparando desde hace varias semanas, tras un trabajo articulado con las autoridades sanitarias, las directivas académicas, así como con los padres de familia”.
“Estamos haciendo un trabajo ordenado y de la mano de los papás, pues ningún alumno llega obligado a clases. Los jefes de hogar fueron los que decidieron enviar a sus hijos”, asevera.
Recuerda que se trata de un “modelo de alternancia, donde estará la presencialidad y el trabajo en casa; es decir el trabajo virtual sigue. Obvio que todo se hará con el distanciamiento necesario y con la cultura que se requiere de colaboración colectiva”, precisa.
“La protección de los jóvenes es una prioridad y no vamos a dar ningún paso que los ponga en riesgo”, promete Silva Ardila.
Reitera que se están cumpliendo con todos los lineamientos del Ministerio de Educación: “Por eso, desde hace varias semanas, en Piedecuesta se conformó el comité ejecutivo de alternancia para la verificación de los protocolos de bioseguridad en las sedes educativas, con el fin de estar debidamente preparados para el retorno”.
“Esta reactivación de la vida académica presencial es un ejercicio muy responsable. Hemos tenido en cuenta la gradualidad, el trabajo con los docentes y los rectores y obviamente los protocolos”, subraya la Secretaria de Educación.
La prueba, según precisa la funcionaria, también se aplicará en la zona urbana con otros colegios; claro que todo depende de los resultados de la experiencia de hoy.
Se sabe que otros planteles privados del municipio ‘garrotero’ también tienen listos los protocolos, para la respectiva reapertura de sus instalaciones educativas.
