Después de su sorpresivo triunfo, Estados Unidos suma cuatro victorias, dos empates y una derrota contra México antes del Juego de Estrellas de la MLS en 2008, donde el ex volante de la selección de Estados Unidos Pablo Mastroeni terminó vistiendo la misma camiseta que el símbolo del fútbol mexicano Cuauhtémoc Blanco. Los rivales mundialistas de hace seis años fueron brevemente compañeros de equipo en la victoria 3-2 de las Estrellas de la MLS sobre el West Ham.

Mastroeni, que actualmente labora como técnico del Real Salt Lake, se dio cuenta del “respeto mutuo entendido” cuando compartió con Blanco.

¿Había cierta conexión con el triunfo de los estadounidenses en el Mundial?

“Absolutamente”, afirma Mastroeni. “El respeto emanado de aquel partido y los juegos anteriores se impuso, definitivamente”.

Tal como lo califica Mastroeni, hubo un “impacto sicológico” que se remonta a aquella hazaña de 2002.

“En ese momento, El Tri perdió su dominio y dejaron de ser los Reyes de la CONCACAF, [mientras que nosotros] empezamos a mostrar legítima fortaleza y capacidad, no sólo para competir con ellos, sino también para superarlos”, indicó.