El Barça dejó dos puntos en Balaídos que pueden ser, casi, definitivos en la carrera por el título. Un gol de Aspas, en la recta final, abortó una victoria que habían combinado entre Messi y Luis Suárez para que el Celta con el empate 2-2 ponga en bandeja el título al Real Madrid.
Dos empates consecutivos lejos del Camp Nou, Cuatro puntos perdidos y una sensación de impotencia clara. Ni con los veteranos ni con los jóvenes. No hay manera para el Barça que solo espera un milagro en Cornellá, donde el desesperado Espanyol cerrará el domingo enfrentándose a un Real Madrid que podría quedarse ya solo en lo alto de la clasificación.
El cuadro gallego utilizó al mexicano Néstor Araujo como titular, saliendo del terreno de juego al minuto 73, dejando su lugar a Jeison Murillo.
Un remate de cabeza de Piqué al travesaño a los cinco minutos fue el primer aviso azulgrana, tan cómodo como dominante ante un Celta ordenado, defensivo por obligación pero sin perderle la cara al partido ni con el 0-1 que logró a los 20 minutos Suárez, rematando a la red una magnífica asistencia de Messi, que despistó a todo el mundo en el lanzamiento de una falta que suponiéndose iría a puerta se colocó en la cabeza del uruguayo.
El Celta encontró premio apenas comenzar la segunda mitad en un error defensivo del Barça, despistado en la contra que inició Aspas asistiendo a Okay para que éste regalase un pase mortal a Smolov, que solo tuvo que empujar a la red.
Recuperó entonces el control el Barça, por insistencia y por dinámica, rápido en la combinación con Riqui y Messi convertidos en los dueños del partido hasta que una mala salida de Denis la cortó en el área local Semedo dejando el balón a Messi que, a su manera, le regaló la asistencia a un Suárez que revolviéndose sobre si mismo frente al área pequeña lanzó un disparo raso y ajustado que le devolvió la ventaja al equipo azulgrana.
Después una falta de Messi a Rafinha en la frontal del área, esquinada hacia la izquierda, la colocó con maestría Iago Aspas en la red, quedándose parado Ter Stegen tras pasar el balón junto a Griezmann, el último jugador de la barrera y que saltó apartándose fatalmente.
El Barça, así, se dejó media Liga en Balaídos. Sexta visita sin ganar a domicilio al Celta, segundo empate consecutivo lejos del Camp Nou y una ventaja al Real Madrid, si el domingo no falla en Cornellà, que podría comenzar a considerarse definitiva.
