Ayuda humanitaria de GB
En el mismo tenor, el primer ministro británico, Boris Johnson, informó de un nuevo envío de ayuda humanitaria por 40 millones de libras (unos 48 millones de euros), con lo que suman hasta ahora apoyos al país eslavo por 140 millones de libras (167 millones de euros).
Su ministra de Exteriores, Liz Truss, consideró que el conflicto puede durar “varios años” y manifestó su apoyo a los británicos que deseen viajar a Ucrania a combatir.
Bélgica envió 3 mil ametralladoras y 200 lanzagranadas anticarro a Ucrania, informó el presidente de este país, Volodymir Zelensky, mientras Grecia mandará municiones, fusiles de asalto y lanzamisiles en respuesta a una solicitud del gobierno ucranio.
Japón se sumó al bloqueo de Rusia del sistema de mensajería financiera internacional Swift, y Canadá cerró su espacio aéreo a Rusia, que a partir de este lunes cancela sus vuelos a Europa.
Turquía reconoció oficialmente “el estado de guerra” entre Rusia y Ucrania, lo cual la autoriza, en virtud de la Convención de Montreux de 1936, a limitar el acceso de ambos beligerantes a los estrechos del Bósforo y de los Dardanelos, entrada al mar Negro.
Las protestas contra la ofensiva rusa en Ucrania continuaron ayer. Decenas de miles se manifestaron en las ciudades españolas de Madrid, Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Valladolid y Alicante, con pancartas de “paz” y al grito de “Putin, asesino”.
En Niza y París hubo movilizaciones similares, igual que en Washington, Nueva York y Bagdad. Cientos de personas también lo hicieron al menos 12 ciudades de Bielorrusia, cuyo presidente, Alexander Lukashenko, es aliado de su par ruso.
La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa llamó a un alto el fuego e instó a la comunidad internacional a establecer corredores humanitarios.
