El pasado miércoles 19 de febrero, el Senado de la República fue escenario de una tensa confrontación entre dos figuras políticas de gran renombre: Gerardo Fernández Noroña, del Partido del Trabajo (PT), y Lilly Téllez, del Partido Acción Nacional (PAN). El incidente ocurrió en plena sesión, cuando Noroña, presidente de la Mesa Directiva, apagó el micrófono de la senadora panista en dos ocasiones, desencadenando una serie de reacciones que rápidamente se convirtieron en tendencia en las redes sociales.
El inicio del enfrentamiento: Téllez irrumpiendo en la sesión
Todo comenzó cuando María Alejandra Barrales Magdaleno, del Partido Movimiento Ciudadano (MC), se encontraba en el estrado realizando su intervención. Sin embargo, Lilly Téllez, quien se encontraba en su escaño, no dudó en interrumpirla con el objetivo de hacerle una pregunta. Esto llevó a que Noroña, en calidad de presidente de la sesión, solicitara que se respetara el orden de la agenda, recordando que en ese momento no se estaba tratando el tema que Téllez quería abordar.
“Esta presidencia siempre ha sido respetuosa de la libre expresión, pero estamos tratando otro tema”, explicó Noroña con calma, antes de pedirle a Téllez que se ciñera al punto en cuestión.
El segundo enfrentamiento: Téllez desafía a Noroña
A pesar de la advertencia, Téllez continuó interrumpiendo a Barrales. Fue entonces cuando Noroña tomó la decisión de apagar por segunda vez el micrófono de la senadora panista, explicando con firmeza que no toleraría que se intentara introducir temas ajenos al orden del día, lo que desató una nueva ola de tensión en la Cámara Alta.
“Si quiere meter la agenda política por la puerta trasera no lo permitiré”, dijo Noroña, dejando claro que no cedería ante las interrupciones de Téllez.
A pesar de la postura de Noroña, Téllez respondió: “Yo no estoy en la puerta trasera, estoy en mi escaño. Y tengo derecho a hablar de lo que quiera.”
Sin embargo, el presidente de la sesión se mantuvo firme, argumentando que no se podía permitir que los debates se desvirtuaran con temas no relacionados con el orden establecido.
Reacciones del Senado: Un acto de censura o un control necesario
El incidente fue rápidamente comentado en las redes sociales, con muchos usuarios tomando partido. Algunos aplaudieron la postura de Noroña, considerando que había actuado correctamente para evitar que la sesión se desvirtuara. Otros, en cambio, criticaron su actitud, acusándolo de censurar a la senadora panista y de intentar silenciar las voces de la oposición.
A medida que avanzaba la sesión, los aplausos de los senadores presentes confirmaron que la decisión de Noroña había sido apoyada por muchos de los legisladores que compartían su visión de mantener el orden en la Cámara Alta.
