El secretario de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obra Pública del Estado, Leopoldo Stevens Amaro, fue denunciado por los ejidatarios de La Libertad por haber incurrido en tráfico de influencias y conflicto de interés al habérsele asignado la obra del puente sobre el Periférico Oriente.
Otros de los denunciados son el Cabildo capitalino y el director de Obras del Ayuntamiento de San Luis Potosí, Marco Antonio Uribe Ávila.
Ramón Núñez Rebolloso, secretario del Ejido Rancho Viejo-La Libertad, relató que la obra, con un costo de 230 millones de pesos, le fue asignada a las constructoras Wasserfall Bautragerin y Desarrolladora y Constructora Stevens, ambas representadas por hijos del titular de SEDUVOP, Leopoldo y Edgardo Stevens Pérez.
Núñez Rebolloso explicó que hay un claro conflicto de intereses y tráfico de influencias porque “una obra de 230 millones de pesos no puede adjudicarse al hijo de un miembro del gabinete del Estado”.
Dicha obra es impulsada por el alcalde panista Xavier Nava Palacios con el apoyo irrestricto del gobernador Juan Manuel Carreras, se financió con recursos estatales y del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal.
La asignación, mediante una licitación a modo, fue cuestionada desde un principio por el evidente favoritismo hacia la familia Stevens con pésimos antecedentes de construcción de obras públicas de baja calidad y deficiencias técnicas, sobre todo desde el sexenio de Marcelo de los Santos.
