La Compañía de Jesús exigió justicia y que sean recuperados “los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armadas”
José Noriel P.G., apodado “El Chueco”, se convirtió en uno de los objetivos prioritarios para las autoridades estatales en Chihuahua, por el homicidio de dos sacerdotes en la comunidad de Cerocahui, donde fueron además escondidos sus cuerpos, según han revelado personal de la Fiscalía General del Estado.
Según los informes de inteligencia recuperados por las corporaciones de seguridad, José Noriel P. G., es un joven de 30 años originario de la comunidad de Urique, donde vivió la mayoría de su infancia hasta que comenzó su ingreso en el crimen organizado.
En repetidas ocasiones, “El chueco” ha salido a relucir en medios nacionales e internacionales por cometer algunos eventos de alto impacto, y recientemente por un aseguramiento de 26 millones de pesos en un arsenal, droga y vehículos que fueron asegurados a inicios del mes de mayo en ese mismo municipio.
Ante ello, la Compañía de Jesús exigió justicia y “la recuperación de los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armada”.
Un testigo narró a las autoridades que los cuerpos de las tres víctimas se los llevaron los delincuentes.
Dos sacerdotes jesuitas y un civil fueron asesinados la tarde de este lunes al interior de una iglesia de la comunidad Cerocahui, en el municipio de Urique, Chihuahua.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), la agresión ocurrió alrededor de las 18:00 horas de este lunes, cuando los párrocos intentaron resguardar a una persona que era perseguida por al menos otro hombre, ambos armados. El segundo involucrado habría disparado contra los tres hombres, que perdieron la vida en el lugar.
Los sacerdotes fueron identificados por la Compañía de Jesús como Javier Campos Morales y Joaquín César Mora, que a través de un comunicado condenó el ataque y exigió justicia por el crimen.
