“Hay algo particular con esta administración, por lo menos esa es la percepción, y es que se ha evitado el tener litigios fiscales y se ha hecho mucho uso de invitaciones para pagar, y eso aligera bastante la carga administrativa”.

Juan Pacheco, socio director del despacho De la Paz-Costemalle expuso que aun cuando los Grandes Contribuyentes llevan a juicio sus adeudos fiscales, en la mayoría de los casos el SAT termina con una resolución a su favor. “Este régimen heredó un poderoso sistema para el cobro de impuestos. Sus funcionarios siguen logrando mayor precisión en la identificación de omisiones o prácticas fiscales dudosas”.

Los expertos coinciden en que bajo la nueva administración de Claudia Sheinbaum no se esperan grandes cambios en materia fiscal ni en reducir los apoyos a Pemex, ya que ha dicho que no pretende hacer una reforma fiscal ni tampoco dejar de fortalecer a la petrolera.

“Se han dado señales claras que habrá un seguimiento y que no hay intención de una reforma, pero que sí se apostará a la automatización, transparencia y a la disciplina fiscal; parece que el gobierno tiene la percepción de que aún hay mucho por hacer en temas de establecer los hábitos de un cumplimiento preciso y oportuno”, dijo Silva.