El Presidente Andrés Manuel López Obrador, reafirmó su compromiso de proteger las áreas naturales del país frente a las acusaciones de una empresa estadounidense que afirma que México violó acuerdos comerciales internacionales.
Durante su conferencia La Mañanera, de este miércoles, el mandatario negó que el decreto de Área Natural Protegida (ANP) para la región de El Paraíso en el Mar Caribe constituya una expropiación, como denunció la minera Vulcan Materials, parte de Calica.
López Obrador subrayó que la declaración del ANP es un paso esencial para preservar los recursos naturales de una de las zonas más bellas de México y criticó la extracción de grava para su uso en la construcción de infraestructuras en Estados Unidos.
“Ni modo que vamos a permitir que destruyan nuestro territorio, además buscamos con ellos llegar a un acuerdo, ofrecimos que se les compraba su parte, se hizo un avalúo y siempre la prepotencia, no entendiendo que México es un país independiente soberano. No hay expropiación es una declaratoria de área natural protegida, porque ni modo que no vamos a proteger nuestros recursos naturales. ¿Qué no hay bancos de materiales en Estados Unidos? ¿No tienen allá territorio suficiente? Es como el doble o el triple de nuestro territorio.
¿Por qué venir aquí y valerse de la corrupción que imperaba?”, cuestionó el presidente López Obrador, aludiendo a prácticas corruptas en gobiernos anteriores que facilitaron la explotación de recursos nacionales.
Asimismo, indicó que la empresa está en su derecho a defenderse. “Nos asiste la razón”, aseveró.
El conflicto surge tras el anuncio de Vulcan Materials, que el martes pasado expresó su intención de defenderse a través de todas las vías legales posibles, incluyendo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La empresa señaló la toma de un puerto y una cantera como principales violaciones, alegando que las acciones del gobierno mexicano contravienen los acuerdos establecidos.
El presidente AMLO también reveló que antes del decreto se intentó llegar a un acuerdo con Vulcan, ofreciéndoles comprar su parte en la cantera, pero las negociaciones fracasaron debido a lo que describió como la “prepotencia” de la empresa.
Además, el presidente López Obrador atacó a los representantes legales de Vulcan, sugiriendo que pertenecen a despachos conservadores y afirmando que México tiene la razón suficiente para enfrentar cualquier disputa en tribunales internacionales.
“Hablan de la defensa del medio ambiente y de evitar el cambio climático, y miren lo que hacen”, concluyó, cuestionando la coherencia entre las prácticas de Vulcan y sus declaraciones públicas sobre sostenibilidad.
