Uno organizando concursos en Facebook, otro subiendo fotografías en las que revela que “está más marrano”, otro desde la comodidad de su hogar compartiendo fotografías con su familia, algunos más criticando desde su sofá cualquier decisión del Gobierno Federal, total que de los 27 de diputados locales, casi ninguno está haciendo algo realmente para ayudar a la ciudadanía en la contingencia por el Coronavirus.
El cargo de diputado, es seguramente uno de los más denigrados en San Luis Potosí a causa de tropelías, abusos, excesos, actos de corrupción que se han venido presentado desde hace varias Legislaturas. Cada que hay cambio de diputados surge la frase “esta fue la peor Legislatura”, sin embargo, la que llega acaba sorprendiendo siempre a la opinión pública.
En estos tiempos de crisis sanitaria a causa de la pandemia del Coronavirus, es cuando los diputados están obligados a recorrer las calles, y no necesariamente se les pide renunciar a su salario, o que deban, a fuerza, donar parte de su sueldo para entregar a quienes atraviesan por alguna necesidad.
El tema es que la posición de los legisladores debiera servir para realizar gestiones con dependencias del Sector Salud, el Gobierno del Estado, los ayuntamientos, o incluso el Gobierno Federal y los partidos políticos, sin embargo, la mayoría de los 27 legisladores se han mantenido al margen de la contingencia, han preferido resguardarse, y de paso, han contribuido para que se siga desgastando su imagen.
En el tema de los recursos, cabe recordar que para este 2020, los diputados se autorizaron, para cada uno, 11 millones 968 mil 458 pesos, los cuales no están supeditados al número de sesiones que deben llevar a cabo o las asistencias a sus oficinas. Es decir, los tienen asegurados. Esto contrasta con la situación de miles de trabajadores, sobre todo de la Zona Industrial, que, en el mejor de los casos, han sido descansados con el pago de un porcentaje de su sueldo. En el peor, han sido despedidos.
En promedio, cada legislador recibirá casi un millón de pesos mensual durante este año, y contará con prestaciones como seguros de gastos médicos, menores y mayores, viáticos, gasolina y otros rubros que nada tienen que ver con las carencias que el grueso de la población vive y que durante esta contingencia se han agravado.
El lunes pasado, en la sesión, algunos diputados aparecieron con tapabocas y debatieron, por si fuera poco, la posibilidad de sesionar desde casa, a pesar de que las actividades legislativas fueron definidas como esenciales y que no deben suspenderse.
Eugenio Guadalupe Govea Arcos, del Movimiento Ciudadano, presume en sus redes sociales su aislamiento. Conviviendo en su amplio jardín con sus dos pequeños hijos, o presenciando sus clases de karate a distancia, o simplemente descansando y apreciando el paisaje del atardecer en una confortable propiedad en Zacatecas, así es como se mantiene alejado, no solo del Coronavirus, sino también, de la gente a la que debería estar atendiendo.
Pedro César Carrizales Becerra, en la ducha, semidesnudo bañando a su hijo, pregunta, “¿cómo va su encierro banda?” Hace unos días, acompañando una fotografía suya, escribió: “Banda, confirmen si con el encierro están poniéndose más marranos. ¿O solo me pasa a mí?”. Es justo decir que también tiene una publicación en la que denuncia desabasto de agua en algunas colonias por más de tres meses. También tiene fotografías en las que aparece acostado haciendo prácticamente nada.
El priista Mauricio Ramírez Konishi se la ha pasado compartiendo información del gobierno del Estado referente al tema del Coronavirus; además, se aventó la puntada de realizar dos concursos, uno de maquetas y otro de creación de un súper héroe.
En ambos casos, los premios fueron, del primer al tercer lugar, de Mil, 700 y 500 pesos. Es decir que su contribución monetaria durante el Coronavirus, condicionada a participar en un concurso, ha sido de cuatro mil 400 pesos repartidos entre seis personas.
Rolando Hervert Lara, del PAN, se ha dejado ver trabajando en oficina, ha compartido información del coronavirus, ha hecho llamados para mantenerse en casa y también desmintió que estuviera contagiado de Covid-19, información que surgió hace un par de semanas, pero hasta ahí.
Otro panista, Rubén Guajardo, también se ha limitado a compartir recomendaciones relacionadas con la contingencia. Felicitaciones, al nuevo rector, y hasta ahí. Otro panista, Ricardo Villarreal Loo, legislando desde su casa, y cada que puede, criticando al Gobierno Federal pero sin externar propuestas claras o concisas en tono a la contingencia.
De los 27 surgen ejemplos de cómo, aún es posible denigrar más la imagen de los diputados.
