Los funcionarios israelíes han insistido en que se les permita actuar contra las amenazas en el Líbano, incluso después de un cese del fuego, lo que plantea la cuestión de si el ejército defendería al país contra cualquier ataque de Israel.
Cualquier enfrentamiento entre las fuerzas israelíes y libanesas podría poner en peligro la financiación estadounidense para las Fuerzas Armadas Libanesas, que han recibido más de 3.000 millones de dólares desde 2006.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el martes que Israel atacaría de nuevo si Hezbollah violaba el acuerdo.
Las fuerzas de paz de la ONU también están preparadas para desempeñar un papel
La FPNUL, una misión de mantenimiento de la paz de la ONU encargada de garantizar la estabilidad y la seguridad en el sur del Líbano desde la invasión y retirada israelí en 1978, dijo en un comunicado el martes que apoyaba una tregua y que llevaría a cabo su misión “de manera imparcial”, añadiendo que “la responsabilidad de implementar el mandato recae en las partes implicadas”.
Las fuerzas de paz permanecieron en sus puestos este año durante la invasión israelí del Líbano, y algunas resultaron heridas por el fuego israelí.
El presidente Joe Biden dijo que Israel se reservaba el derecho de reanudar las operaciones en el Líbano si Hezbollah incumplía los términos de la tregua, pero que el acuerdo “estaba diseñado para ser un cese permanente de las hostilidades”.
