Luego de volverle a a notar al Atlético de Madrid, equipo al que pertenece, el delantero portugués aseguró que no se peleó con sus excompañeros mientras estuvo en el equipo.
BARCELONA — Joao Félix redondeó su ‘enfrentamiento perfecto’ con el Atlético en un Metropolitano volcado en su contra. Si en la primera vuelta, en Montjuïc, marcó el gol de la victoria del Barcelona, el domingo abrió el triunfo con un sutil remate en respuesta a los abucheos, continuados y extenuantes, de una afición colchonera a la que, a través de una entrevista concedida a ESPN, avisó que “no soy el malo” de una situación “que no conocen”.
Pitado desde que salió al cèsped a calentar, abucheado cuando se citó su nombre por los altavoces en la alineación del Barça y otra vez pitado con ansia cada vez que tocaba el balón, el volante portugués vivió un regreso al Metropolitano tan incómodo como suponía y que ya comenzó a apreciarse un par de horas antes, cuando su placa dedicada en los aledaños del estadio fue, a pesar de la vigilancia de los encargados de seguridad del club colchonero, atacada por los fanáticos.
“Los aficionados que están en la grada no conocen las cosas que pasaron cuando estuve aquí”, reveló Joao Félix, quien rechazó que mantenga mala relación con sus ex compañeros: “No es verdad eso de que me lleve mal con ellos. Como han podido ver me paré a hablar con Lino y con Lemar y todos me abrazaron, me preguntaron cómo está la familia, como estoy yo… No tengo nada en contra de ellos ni ellos en contra de mí, pero la gente de fuera no lo sabe”.
