“Y el 4, todavía más importante: procedimiento y admisión de las competiciones. Si el Milan ha mentido, escondiendo una propiedad que no corresponde, el club podría ser sancionado o con una exclusión de las competiciones; o con multas económicas; o llegando un acuerdo con UEFA (no fichando en alguna ventana, no gastando más de una cifrada determinada…)”, apuntó Cascella.

Las posibles sanciones, tanto de la UEFA como de la FIGC, no llegarán a tiempo en esta temporada en caso de certificarse las irregularidades.

“Los tiempos son importantes y el camino a seguir para el Milan no ha hecho más que empezar, será un proceso largo y, en caso de que haya sanciones porque se demuestren las irregularidades y el delito, serán para la próxima campaña”, comentó el experto.

Además, la justicia ordinaria italiana actuará por su cuenta y, llegado el punto, las sanciones podrían ser diferentes; incluso ser declarado culpable de un delito deportivo y no de un delito penal.