Los dueños de la NFL aprobaron el jueves por unanimidad la venta de los Commanders de Washington de Dan Snyder a un consorcio liderado por Josh Harris — y que incluye a Magic Johnson — por un monto récord de 6,050 millones de dólares.
Justo después de autorizar la venta, la liga anunció una multa de 60 millones de dólares, impuesta a Snyder por conductas inapropiadas que se corroboraron tras una investigación sobre la cultura laboral y los acuerdos de negocios del equipo.
La compra por parte de Harris Blitzer Sports and Entertainment constituye el mayor precio pagado por un club deportivo profesional en América del Norte. Harris, al igual que Snyder y el comisionado de la NFL Roger Goodell, creció en el área metropolitana de Washington, como ferviente seguidor del equipo.
Se esperaba que la venta fuera cerrada en los próximos días, finalizando un periodo nefasto de más de dos décadas para una de las franquicias más antiguas de la NFL.
Los 32 propietarios de equipos votaron a favor de la venta.
Después que el comité de finanzas de la NFL aprobó el acuerdo con los nuevos dueños, el consorcio Harris Blitzer Sports and Entertainment, se convocó a una reunión extraordinaria de la liga para votar al respecto antes que comience la temporada de 2023.
La pesquisa comprobó la acusación de que Snyder había hostigado sexualmente a una exempleada del equipo, quien había planteado la situación ante una comisión de la Cámara de Representantes. Snyder fue el dueño del equipo de sus amores desde 1999, cuando lo compró por 800 millones de dólares. Pero el equipo tuvo poco éxito en el emparrillado, además de verse sacudido por escándalos fuera del mismo.
Con Snyder al mando, el equipo se clasificó a los playoffs seis veces en 24 años. Apenas ganó un juego de postemporada y tuvo una marca de 166-226-2. El equipo perdió esa aureola temible de la época gloriosa bajo el entrenador en jefe Joe Gibbs, quien ganó tres Super Bowls en su etapa de 12 años entre 1981 y 1992.
Los Commanders también se vieron remecidos por diversos problemas ajenos al fútbol americano, desde un conflicto con los inversionistas minoritarios que acabó con Snyder comprándoles las acciones y las denuncias de acoso sexual.
Una y otra vez, Snyder insistió que no vendería al equipo. Pero acabó haciéndolo.
