El Colectivo Cero Desabasto informó que los reportes de medicamentos robados o falsificados no han descendido desde 2018 y que han aumentado en un 16 por ciento entre 2021 y 2022.
Los datos, comparte el colectivo, fueron recabados por medio de solicitudes de información ante la instancia encargada de verificar los medicamentos en México: La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
La compra de medicamentos en el mercado negro, menciona la organización no gubernamental, se debe entre muchas cosas, al desabasto de medicamentos por los que atraviesa México.
Datos de la misma fuente revelan que durante el 2022, 15.2 millones de recetas no fueron surtidas eficientemente en las instituciones de seguridad social como el IMSS, PEMEX, ISSSTE, SEMAR y SEDENA.
Para el caso específico de la falsificación y adulteración de medicamentos, se registró un aumento de 142 por ciento en el número de alertas emitidas entre 2021 y 2022. El área terapéutica con más alertas es la oncológica, seguida de la estética, la gastroenterológica y la hematológica.
Estos son los medicamentos adulterados entre 2021 y 2022
Según COFEPRIS, los medicamentos adulterados durante comparecencia de 2021 que se han detectado bajo denuncia se encuentran: Denvar (Cefixima) distribuido originalmente por Merck, S.A. de C.V., Duradoce (Hidroxocobalamina) de Tecnofarma, S.A. de C.V, Amaryl M (Glimepirida) de Sanofi, Herceptin (Trastuzumab) de Productos Roche y Xarelto (Rivaroxabán) de Bayer de México.
Para el año 2022 se detectó que estaban adulterados los siguientes medicamentos: Forxiga (Dapagliflozina) de AztraZeneca, Reyataz (Atazanavir) de Bristol Myers Squibb, Xarelto (Rivaroxabán) de Bayer de México, y Higlobin (Inmunoglobulina Humana Normal Endovenosa de CSL Behring.
Algunos parámetros que identificaron que los medicamentos estaban adulterados o falsificados se debe a que no cumplían con la misma tipografía que la original, etiquetas y empaques ligeramente de otro color, dañados e incluso amarillentos, sin número de lote o fecha de caducidad.
Los medicamentos falsificados o adulterados según la Interpol pueden tener daños a la salud, esto debido a que con frecuencia contienen una dosis inadecuada (excesiva, insuficiente o nula) del principio activo además que se ha descubierto que algunos contienen mercurio, arsénico, raticida o cemento.
Y en casos como los medicamentos robados, puede tratarse de medicamentos auténticos que pero que al ser almacenados en malas condiciones, o que están caducados pueden ser ineficaces o dañinos si estuvieron expuestos a otros contaminantes.
El colectivo Cero Desabasto menciona que una forma eficiente de hacerle frente a esta problemática es denunciando ante Cofepris.
“La mejor manera de hacerle frente al robo y la falsificación de los medicamentos es el garantizar un acceso efectivo a estos por parte de las instituciones públicas”. Cero Desabasto.