Y es precisamente el monoplaza RB18 es el detalle no puede dejar a nadie asegurar que Red Bull se enfila a un dominio en la Fórmula 1. La fiabilidad del coche ha sido alarmante. De ocho oportunidades, los coches de la bebida energética han abandonado tres, dos de ellas con su estrella Verstappen y una con el mexicano Pérez.

No hay auto que gane una carrera si no la puede terminar. Si encontraron, solucionaron y está en el olvido el problema (al parecer del sistema de combustible del motor), entonces sí será un mano a mano, de otra manera, en la medida en la que Ferrari siga como un auto confiable y rápido se alejará en los puntos.

Maximizar los Grandes Premios donde el contrincante tenga problemas puede ser la diferencia entre coronarse o no.

La alternancia en el ‘poder’ de la F1 es un hecho, por lo podemos predecir que los títulos estarán entre Red Bull y Ferrari y cuando las cosas están de esa forma el título de Constructores suele inclinarse hacia donde esté la dupla más sólida, el de Pilotos será una carrera de constancia y oportunidad.