Cumbre UE-CELAC: ¿y la migración?

Migración: un gran tema para América Latina y el Caribe. En la Cumbre UE-CELAC no ha sido más que un término. En Bruselas, DW recogió el sentir de la sociedad civil.

“La experiencia de Nicaragua es gravísima. Iba creciendo bien macroeconómicamente, en la cúpula del gran capital, como producto del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE). Pero en el 2018 se abrió una gran ventana de oportunidad para decirle al mundo: ese crecimiento económico se queda arriba y no está llegando a la gente que lo necesita”, explica a DW Haydée Castillo, socióloga especializada en derechos humanos y desarrollo, con décadas de experiencia en organizaciones de sociedad civil. Hoy, apátrida y en proceso de nacionalización en España.

“En este momento, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ya ha salido de Nicaragua casi el 10 % de la población económicamente activa. Esa migración, por necesidad y por la fuerza, es producto del mal manejo económico y de la política”, afirma Castillo.

En torno a la cumbre entre la UE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que ha tenido lugar esta semana en Bruselas, diversos foros paralelos enfocaron temas acuciantes que afectan a las poblaciones de ambos continentes. Uno de ellos: la migración.

EL  número de migrantes internacionales de América Latina y el Caribe se ha duplicado con creces en los últimos 15 años, pasando de alrededor de 7 millones a 15 millones. Europa es el principal destino de migrantes internacionales (30,9 %) y América del Norte el segundo (20,9 %)”, explicaba, en el Foro UE-Latinoamérica y el Caribe – Socios en el cambio, Antonio León, asesor para desarrollo y clima de la Cruz Roja UE. América Latina, por su parte, acoge a un 5,3 % de migrantes internacionales y tiene, en cuanto a crecimiento, la tasa más alta.

“El aumento de esta tasa tiene mucho que ver con la política económica y con la sanitaria”, dice a DW, por su parte, desde la Cumbre de los Pueblos, Aída García Naranjo, de Red de Mujeres Sin Fronteras Perú y exministra de la Mujer y Desarrollo Social de Perú.

¿Por qué sanitaria? “Durante la pandemia del COVID, se cerraron las fronteras, se suspendieron vuelos. Esto alteró el patrón migratorio. Hoy tenemos una migración más intrarregional que extrarregional para la cual los Estados no están destinando fondos ni recursos humanos para atenderla”, responde García Naranjo.

Necesidades en la ruta migratoria

“Las personas en movimiento a menudo se ven obligadas a cruzar las fronteras a través de puntos críticos específicos donde las condiciones son dramáticas y las vulnerabilidades se incrementan. En América Latina y el Caribe, se detecta desde 2021 un considerable aumento de flujos migratorios hacia América del Norte, que se incrementó aún más en 2022, con más de 200.000 personas, en su mayoría haitianos y venezolanos”, sigue el asesor de la Cruz Roja. El foco lo pone en el peligroso Tapón de la selva del Darién, entre Colombiay Panamá.

Efectivamente, “estamos viendo ríos constantes de población saliendo de sus países, especialmente de América Central. Se calcula que, en promedio diario desde 2018, en Nicaragua, se han emitido 900 pasaportes. No obstante, la mayoría sale de manera irregular, por caminos verdes o ríos, escondiéndose, tratando de salvar la vida. Tenemos montones perdiendo la vida en el Río Bravo, queriendo llegar de México a Estados Unidos”, sigue Haydée Castillo.

Urge actuar en el tema de la migración, en múltiples frentes: éste es el mensaje que diversos actores de la sociedad civil presentes en Bruselas lanzaron a los tomadores de decisión de la UE y la CELAC. Desde el enfoque humanitario, hay que garantizar la asistencia y la protección de los migrantes, que están en situación de vulnerabilidad. Desde el enfoque de las redes de migrantes, en los países de acogida hay que tener muy en cuenta que la migración se ha feminizado -son las mujeres las actoras de las remesas a sus países de origen- y que, tanto en los corredores migratorios como en los países de acogida, hay necesidades específicas.

¿Las causas?

Para Centroamérica, Haydée Castillo, desde el exilio, plantea: “Si esos acuerdos de asociación prometían bienestar para las poblaciones, ¿por qué estamos presenciando su expulsión porque no encuentran acuerpamiento para sus proyectos de vida? Las estadísticas son clarísimas: incremento de crimen organizado, narcotráfico, trata de personas, hambre. Aquí hay un doble rasero y hay que revisarlo, también porque se puede volver en contra de la UE por la migración. La quieren contener, pero pensando más en cables, energías y materias primas que en los seres humanos -que somos más que cifras-, la están motivando”, concluye Haydée Castillo, cuyos compatriotas siguen esperando, en los diferentes países de acogida, solución para el problema que plantea la apatridia.

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